Tacámbaro: presidente accidental sin resultados y con miedo

Tacámbaro, Michoacán – Luego de que el asesinato del presidente municipal Salvador Bastida dejara un vacío de poder, Alejandro Fuerte García fue designado por el Congreso estatal para gobernar este municipio de la Tierra Caliente. Sin embargo, los habitantes denuncian que su gestión ha sido prácticamente invisible, limitándose a cobrar su sueldo mientras los servicios públicos, la inseguridad, la salud y la educación siguen sin atenderse. Muchos lo ven como un funcionario que llegó al poder por una trágica casualidad, sin haber competido en las urnas ni asumir compromisos reales con la ciudadanía.
La desconfianza hacia Fuerte García se ha incrementado debido a su notoria ausencia en las tenencias y comunidades más alejadas. Circulan versiones de que evita salir por temor a los grupos delincuenciales que operan con impunidad en la región, e incluso se especula que él mismo podría sentirse amenazado. Esta actitud ha generado un clima de abandono y frustración entre los tacambarenses, quienes ven cómo su localidad se hunde en la incertidumbre sin un liderazgo claro que enfrente los problemas urgentes.
Mientras el tiempo pasa, la percepción general es que el presidente municipal está más interesado en “cumplir el tiempo” sin meterse en problemas que en resolver la crisis que atraviesa Tacámbaro. Su falta de capacidad, conocimientos y compromiso ha dejado al municipio sin rumbo, alimentando la sospecha de que su designación fue un mero trámite político sin visión de futuro. Al final, la frase que parece definir su gestión es simple: tuvo la suerte de llegar, pero no la voluntad para construir algo mejor.




